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Juan XXIII y Juan Pablo II: canonización de dos modelos de iglesia irreconciliables

BOLETIN DE PRENSA

Juan XXIII y Juan Pablo II: canonización de dos modelos de iglesia irreconciliables

Foto del día 24-04-14 a la(s) 12.05

 

  • En la ceremonia del 27 de abril, Francisco canonizará dos modelos contrapuestos de iglesia, en tal sentido podemos leer estas canonizaciones como un acto político más que religioso, visualizando las verdaderas intenciones y proyectos de la institución eclesiástica y sus dirigentes a tal grado que “donde mejor se conoce la Iglesia que se quiere es en el modelo de santos súbito que se canonizan” y donde mejor se expresa la iglesia que no se quiere es en el modelo de santos que no se canonizan como es caso del Santo del pueblo salvadoreño y Latinoamericano: Oscar Arnulfo Romero

 

El próximo domingo 27 de abril el papa Francisco canonizará en El Vaticano a dos de sus predecesores: los papas Juan XXIII y Juan Pablo II, en una ceremonia histórica de resonancia mundial no sólo por la relevancia de ambas figuras en la historia reciente de la iglesia católica, sino también por tratarse de dos personajes claramente antagónicos, representantes de dos modelos de iglesia a todas luces opuestos; y porque la “santidad” de uno de ellos, la del papa polaco, está en el telón de juicio de la historia contemporánea, ya que al amparo de su pontificado ocurrió el mayor número de casos de pederastia clerical conocido hasta ahora en toda la historia del catolicismo.

 

La canonización es inminente e inevitable, pero es nuestra responsabilidad advertir a las millones de personas que hoy se alistan para enaltecer a Juan Pablo II sobre la tremenda injusticia que entraña esta apresurada canonización, al tiempo que invitarlas a la reflexión sobre el presente y futuro de la Iglesia en un contexto de exclusión y destrucción global donde sigue siendo urgente la reforma de la Iglesia inaugurada por el “papa bueno” Juan XXIII y continuada en América Latina por tantos hombres y mujeres mártires, en especial por Mons. Oscar Arnulfo Romero, canonizado por el pueblo.

 

¿Qué puede significar en pleno siglo XXI esta canonización? Como afirma acertadamente el teólogo José Ma. Castillo, a lo largo de los siglos de cristianismo “los intereses de la Iglesia han modificado radicalmente la imagen de la santidad”, por lo que las canonizaciones dan a conocer las verdaderas intenciones y proyectos de la institución eclesiástica y sus dirigentes a tal grado que “donde mejor se conoce la Iglesia que se quiere es en el modelo de santos que se canonizan” y donde mejor se expresa la iglesia que no se quiere es en el modelo de santos que no se canonizan.

 

Es decir, que detrás del interés espiritual de poner a una persona como modelo a seguir en la iglesia, la canonización entraña también intereses políticos, sociales e inclusive económicos.

 

Este modelo de santidad que enarbola El Vaticano en la actualidad es el resultado en gran medida del largo pontificado de Juan Pablo II, quien estableció en 1983 las normas que rigen hoy todo proceso de canonización y que, entre otras cosas, redujo a cinco años el tiempo mínimo post-mortem para iniciar un proceso de beatificación o canonización. También fue quien más santos y santas ha canonizado en toda la historia de los papas (prácticamente más que todos los papas anteriores juntos), acentuando un modelo de santo tradicional anterior al Concilio Vaticano II.

 

Por ello sorprende que a su lado y en la misma ceremonia de canonización sea también elevado a los altares el papa Juan XXIII, cuya sencillez de vida y apertura eclesial marcaron un antes y un después para la iglesia católica del siglo XX. ¿Por qué precisamente se va a canonizar a dos personajes que parecieran, ante los ojos de la gente común, tener una gran distancia de vida y pensamiento? ¿Por qué en la misma ceremonia? Esto parece también ser fruto del papa polaco, quien puso de moda las canonizaciones masivas, llegando a elevar a los altares a más de 100 de una sola tirada. Pero también es leída esta doble canonización como una estrategia del papa Francisco para atenuar el fervor exacerbado hacia Juan Pablo II, cuando han salido a la luz las sombras de su pontificado.

 

Ojalá fuera el último caso, sin embargo no es suficiente este gesto. Se hace necesario detener la canonización de Karol Wojtila. Voces acreditadas nos dan la razón. No sólo de las víctimas de su pontificado, sino de eminentes cardenales como el jesuita Carlo María Martini, que abiertamente afirmó que no era necesaria la canonización de Juan Pablo II, “bastaba sólo considerar el testimonio histórico de su dedicación seria a la Iglesia y al servicio de las almas”.

 

En tal sentido, hay que leer la próxima canonización de Juan Pablo II como acto político más que religioso y manifestar las razones por las que nos oponemos:

 

  1. Combatió la libertad de pensamiento y enseñanza en la Iglesia, silenciando o excomulgando a más de 500 teólogos/as en todo el mundo durante su pontificado.
  2. Atacó, sin conocerla, a la Teología de la Liberación llevando a cabo un proceso sistemático de desarticulación de la Iglesia de los pobres mediante la condena de sus principales representantes, la cancelación de centros de enseñanza teológica, la alianza con sectores conservadores del poder político en los países de América Latina y la promoción de experiencias eclesiales contrarias a la liberación.
  3. Su silencio ante las dictaduras militares latinoamericanas y caribeñas costó la vida de innumerables cristianos y cristianas en nuestro continente, entre ellos la de Mons. Oscar Arnulfo Romero, que un año antes de su muerte visita Roma y no es recibido ni apoyado por el papa.
  4. Negó la dignidad de las mujeres en la iglesia, al no reconocer la participación del género femenino en la toma de decisiones con liderazgos similares a los hombres, enfatizando únicamente su papel de madres-esposas y vírgenes. (Mulieris Dignitatem)
  5. Apoyó y protegió hasta su muerte a Marcial Maciel, sabiendo del dolor y abuso infligido a innumerables víctimas.
  6. Está en entredicho su participación en el encubrimiento a innumerables sacerdotes pederastas (incluyendo obispos y cardenales) al cambiarlos de residencia para protegerlos de la justicia y ocasionando con ello la multiplicación exponencial del daño a menores, a sus familias y a la iglesia misma. Pues aun aceptando que los abusos sexuales no son un comportamiento generalizado en la iglesia católica, sino casos particulares (supongamos al menos 1 sacerdote pederasta en cada una de las casi 3000 diócesis católicas que hay en el mundo), estaríamos hablando de cientos de miles de víctimas, pues se calcula que un sacerdote puede llegar a abusar de más de 100 niños gracias al sistemático comportamiento de traslado y protección del abusador por parte de la estructura eclesiástica.

 

Aunque El Vaticano le ha lavado las manos a Juan Pablo II, negando en todo momento que tuviera conocimiento de los casos de pederastia o sobre los abusos de Maciel, resulta poco creíble que así fuera, toda vez que desde la curia romana hubo disposiciones canónicas expresas de protección a los curas abusadores que no pudieron ser decretadas sin el consentimiento del papa. En última instancia, como han manifestado una y otra vez las víctimas, hubo en la alta jerarquía católica una sistemática voluntad de no saber. Un pecado de omisión que en la persona del papa tuvo y sigue teniendo terribles consecuencias.

 

Del otro lado de la moneda, un papa desconocido para la mayoría, dada la distancia que nos separa de la primavera eclesial que significó el Concilio Vaticano II. Juan XXIII, un hombre sencillo, un pastor, alguien que no anhelaba ser reconocido, ni venerado; en cambio, sí veía el mundo, y era consciente de que la iglesia no respondía ni a los anhelos, ni a los sueños, ni a la realidad del mundo, que estaba totalmente alejada y mirando hacia dentro. Abrió las ventanas del catolicismo para que entrara aire fresco. Un revolucionario, un hombre religioso, que quería conocer los anhelos, los sueños, las preocupaciones, los dolores, de aquellos millones que le habían sido confiados. Un hombre que proclamó la iglesia de los pobres, que después millones de latinoamericanos harán realidad, hasta hoy.

 

¿Cómo podemos valorar esta contradicción? Como reflejo de la profunda crisis de la iglesia, que se debate entre luchas de poderes al interior. Es una invitación a la reflexión y a una toma de postura consciente y crítica de parte de la grey católica, que la aleje del fanatismo religioso que se avecina con las próximas canonizaciones y la comprometa con las causas de la justicia y el bien común.

 

© Observatorio Eclesial

 

Observatorio Eclesial. Espacio de reflexión y análisis.
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FIRMA LA PETICIÓN PARA DETENER LA CANONIZACIÓN DE JUAN PABLO II:

https://secure.avaaz.org/es/petition/Papa_Francisco_Detenga_la_canonizacion_de_Juan_Pablo_II/?nGruAdb

Francisco y la reforma de la Iglesia católica Balance crítico a un año de la elección del primer papa latinoamericano

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Francisco y la reforma de la Iglesia católica

Balance crítico a un año de la elección del primer papa latinoamericano

La tarde del miércoles 13 de marzo de 2013, en un hecho sin precedentes, los cardenales de la iglesia católica reunidos en conclave eligen al primer papa latinoamericano. El cardenal Bergoglio como el papa Francisco, quien con su aparición en el balcón de la basilica de san Pedro, pone fin a toda una era del catolicismo moderno, la de los últimos 35 años presididos al unísono por Juan Pablo II y Benedicto XVI. El principio del fin fue anunciado por el propio papa Ratzinger cuando un mes antes, el 11 de febrero, renuncia sorpresivamente al papado conmocionando a toda la cristiandad católica y al mundo entero. Fuera de todo vaticinio, aparece ahora un papa argentino, quien tras un breve saludo pide la bendición de la muchedumbre y se retira a descansar.

Acto seguido la opinión pública se desborda en información sobre el nuevo papa, que a primeras luces aparece como un personaje de claroscuros: no sólo resulta ser el primer papa latinoamericano sino, contra toda posibilidad, también el primer papa jesuita. De origen argentino, no tardan en oírse desde esa región del mundo las primeras voces de júbilo, pero también de preocupación e indignación al asociársele inmediatamente con los tiempos terribles de la dictadura de Videla, en la que aún quedan dudas sobre sus acciones u omisiones: figuras importantes como Adolfo Pérez Esquivel afirman que el nuevo papa nada tuvo que ver, mientras testimonios de las víctimas sobrevivientes apuntan con firmeza en sentido contrario. Simultáneamente otras dudas surgen, pero sobre el destino de la iglesia católica en manos de un papa argentino: dada la crisis sistémica de la institución eclesial, algunos auguran continuidad y son los menos esperados, los teólogos de la liberación, quienes se atreven a expresar las primeras esperanzas de cambio con Bergoglio en la sede pontificia.

Desde entonces una especie de efervescencia papal ha mantenido la figura de Francisco en los titulares de la opinión pública a nivel mundial y a un año de distancia podemos decir con certeza que ha revolucionado la imagen del papado a partir de gestos sencillos, lenguaje directo y un estilo austero de conducción eclesiástica. La duda cabe en torno a si detrás de las formas (exponenciadas por los medios de comunicación como verdaderas maravillas del siglo) existe un proyecto sólido y factible de renovación de una institución profunda y francamente debilitada, no sólo en su imagen exterior, sino sobre todo en sus lógicas internas y sus mecanismos de reproducción del statu quo que la ha llevado a una crisis de credibilidad y sostenibilidad sin precedentes, no sólo manifestada en la fuga masiva de fieles (que cambian su pertenencia religiosa o simplemente se alejan de facto de las prácticas eclesiales), sino principalmente en el deterioro moral a causa de la inevitable (y férreamente evitada) exposición pública de un considerable número de abusos sexuales a menores ocurridos al amparo y cobertura de la institución, así como la revelación creciente de la relajación moral del alto clero (en lo sexual, económico y político), alarmante en la cúpula eclesiástica de El Vaticano, pero extensiva a casi todo el orbe católico.

En tal situación, un balance crítico y objetivo del papado de Francisco a un año de su elección, sin quitarle su justo valor a los gestos y formas antes mencionadas (que son agua fresca para muchos y muchas), debe analizar el comportamiento institucional del papa sobre estos puntos sensibles de la iglesia católica y sopesar la posibilidad real de cambios profundos y duraderos, toda vez que existe el peligro de que sean sus propuestas voces que claman en el desierto, es decir sin eco en la praxis eclesial mayoritariamente conservadora gracias a la herencia de los papas anteriores.

Podríamos aventurar entonces algunas primeras valoraciones de fondo en torno a lo que es a todas luces la empresa más significativa del papa Bergoglio: la reforma de la curia vaticana, mediante la creación de una comisión internacional de 8 cardenales para dicha tarea y la conformación de una comisión para los asuntos económicos del Estado Vaticano, en la que igual participan cardenales “especialistas” de diversas partes del mundo, así como laicos expertos en esos temas. De entrada es difícil esperar en tan sólo un año cambios significativos a una estructura que se ha configurado como tal a través de centurias de cristianismo. Sin dudar de la buena voluntad del papa y de los miembros de las citadas comisiones, un primer obstáculo se presenta en el perfil y probidad moral de algunos de ellos, como pueden ser el mismo presidente de la comisión para la reforma de la curia, el cardenal Oscar Rodríguez Madariaga, señalado por su cercanía al régimen derechista hondureño y por su apoyo al golpe de estado contra Manuel Zelaya en ese país; también la designación para la misma comición del cardenal chileno Errázuriz, muy cercano al papa pero en América Latina reconocido detractor de la Teología de la Liberación; y finalmente, el más notable quiebre, la designación del cardenal Norberto Rivera, primado de México, como miembro de la comisión económica de El Vaticano, vista por algunos como una lamentable rehabilitación, dado que enfrenta acusaciones serias ante una corte federal de Los Ángeles, por encubrimiento del sacerdote mexicano Nicolás Aguilar, acusado de abuso sexual a más de 100 niños en EUA.

En segundo término, una verdadera reforma no sólo implica un profundo saneamiento de la curia romana, sino que necesita ir más allá de lo administrativo interno haca un cambio en las relaciones de El Vaticano con los episcopados nacionales, donde prime la colegialidad y no el autoritarismo, y las decisiones fluyan desde las iglesias locales hacia la cúpula y no al revés como realmente sucede. Mayor representatividad mundial en el colegio cardenalicio y toma de decisiones colegiada serían reformas verdaderamente históricas en más de mil años de cristianismo; por no hablar de una mayor representatividad y equidad de género en la cúpula eclesiástica católica, lo cual es a todas luces imposible con el actual y futuros papas.

Un tercer reto estaría en la posibilidad de que Francisco, con el poco tiempo y personal con que realmente cuenta (su edad y salud prefiguran un papado breve), pueda sentar bases sólidas para este proyecto que con atrevimiento ha inaugurado, con seguridad no verá concluido y con alta probabilidad podría ser desmantelado por el próximo papa o los mismos sectores ultraconservadores de la curia, que aún tienen mucha fuerza y poder. Es difícil esperar que la actitud de uno haga la diferencia, aunque sea el papa. Esto ya se vivió con el Concilio Vaticano II, promovido por el papa bueno Juan XXIII, que quiso darle un fuerte impulso renovador a la Iglesia, trajo una primavera para la Iglesia pero que al morir, murió con él su legado, pues los sucesivos papas frenarán ese impulso renovador y harán retroceder nuevamente a la iglesia a la cristiandad y actual crisis global que ha heredado el papa Bergoglio.

En lo pastoral y disciplinar, podemos de igual manera encontrar aciertos e impasses. Un acierto ha sido la apertura hacia la grey católica mediante la aplicación mundial de una encuesta católica sobre la familia que, hasta donde los resultados preliminares muestran, pone al descubierto la enorme brecha existente entre los puntos de vista de la feligresía y las disposiciones del magisterio católico en materia de moral, sexualidad y pastoral. Pero hasta el momento, sólo discursos y ningún cambio ha habido desde El Vaticano al respecto. Discursos esperanzadores de algunos cardenales y del mismo papa; discursos desesperados de otros sectores, como el del Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe (nombrado por Benedicto XVI y aún no depuesto por Francisco), que se oponen a cambios profundos en éste y cualquier ámbito de la vida de la iglesia. Pero hasta ahora, sólo discursos. Un momento decisivo será el Sínodo de los Obispos a realizarse en octubre próximo, del que se esperan decisiones trascendentes a respuesta al clamor de la feligresía en temas de moral sexual y familiar. Sobre ningún otro aspecto de la vida eclesial Francisco ha dado señales reales de cambio.

Antes bien, sobre temas neurálgicos, el más de todos concerniente a los abusos sexuales a menores por sacerdotes y obispos católicos, tras un largo silencio papal en un contexto internacional demandante de esclarecimiento de los hechos, vino la inesperada y lamentable respuesta de Francisco, afirmando que nadie ha hecho más contra la pederastia que la Iglesia católica, cuando a todas luces ha sido justamente lo contrario. La caja de pandora de la Iglesia ha sido abierta gracias a la incesable lucha de las víctimas de abusos sexuales por parte del clero. Las pruebas irrefutables de tales delitos y del encubrimiento sistemático de los curas pederastas por parte de la institución católica han llegado a tribunales estatales, federales e internacionales. Y se intuye que sólo estamos ante la punta del iceberg. La actitud evasiva de El Vaticano y el silencio de Francisco se leían hasta la semana pasada como un estar atado de manos, amordazado porque lo que está en juego es el pontificado de Benedicto XVI, quien todavía vive, convive e influye con él en el Vaticano. Francisco pudo (aún puede) hacer la diferencia respecto de sus predecesores, quienes sólo han encubierto uno tras otro tras otro comportamiento abusivo en la Iglesia; sin embargo, sus declaraciones lo han colocado como parte del mismo comportamiento delictivo del clero y está ante el riesgo de que la historia lo juzgue también como cómplice, pues echa por tierra toda credibilidad de un discurso a favor de los pobres, toda vez que desoye y decepciona a las víctimas de abuso sexual en la Iglesia.

Si ponemos en la balanza todo lo dicho hasta ahora, sopesando lo más objetivamente el primer año del papa argentino, no podemos negar que representa sobre todo la sencillez y la sensibilidad. Por primera vez no es un papa europeo, aunque su mentalidad, como la de todos los cardenales sí sea europea; pero su experiencia vital, sí es latinoamericana, conoce la realidad que vive la mayoría de los católicos del mundo (que se encuentran en América Latina), que es de pobreza, marginación, injusticia… pero también de alegría. Y ha elegido llamarse Franciso, como el pobre de Asís. No teme denunciar las raíces capitalistas de la desigualdad mundial, ni romper los protocolos para sentarse a comer y convivir con líderes de otras religiones. Abre las puertas a la revalorización de la Teología de la Liberación. Emprende la reforma de la curia. Quisiéramos creer que eso significa algo y que sinceramente quiere que la iglesia siga el camino de los pobres. Sin embargo se muestra inflexible en otros temas, como el sacerdocio femenino.

62ec3-papa-francisco-palomaEs exagerado decir que el papa está creando una nueva era en la iglesia católica; esa iglesia ya ha sido creada en América Latina, en África, en Asia, donde camina verdaderamente al lado de los pobres y es una iglesia pobre; lo que el Bergoglio hace con sus gestos y sus palabras es seguir el ejemplo de esa iglesia, que seguramente conoció en Argentina, como jesuita. Hoy vemos nuevos signos de primavera eclesial, no sólo en el papa, sino en muchos hombres y mujeres católicas, como lo revelan los resultados de encuesta papal sobre la familia; si se quiere que sean cambios duraderos, se necesita que Francisco, además de sus gestos, actitudes, nuevas disposiciones eclesiásticas, inicie un proceso de reconciliación profunda al interior de la iglesia (por ejemplo, rehabilitando a la larga lista de teólogos suspendidos por Ratzinger y terminando con la misoginia y el patriarcado), y sobre todo de reconciliación con el mundo, volviendo a ser Iglesia de los pobres y transparentándose ante la comunidad internacional en materia de economía y respeto a los derechos humanos.

Estamos sin lugar a dudas ante un nuevo kairos eclesial, entendido como una oportunidad inmejorable para la Iglesia de una reforma real. La sociedad ha hablado. La grey católica también. Ahora es el turno del papa.

© Observatorio Eclesial

13 de marzo del 2014

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8o. Memorial del Siniestro en Pasta de Conchos

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Región Carbonífera de Coahuila, a 95 meses de la explosión en la Mina 8, Pasta de Conchos,

19 de enero del año 2014.

8º MEMORIAL DEL SINIESTRO OCURRIDO EN LA MINA PASTA DE CONCHOS DE INDUSTRIAL MINERA MÉXICO DE GRUPO MÉXICO

BOLETÍN DE PRENSA

EL día de ayer por la tarde cerca del poblado de Cloete municipio de Sabinas Coahuila, murió de asfixia provocada por aplastamiento en una cueva de carbón Jesús Castro Vazquez de 37 años, trabajaba para la familia “Los Lares” quienes no tiene registro alguno de sus trabajadores en el IMSS, no cuentan con registro ante Hacienda, ni están dados de alta ante ninguna autoridad, cabe señalar que un integrante de la familia Lares en febrero del 2006 en Pasta de Conchos era delegado del sindicato minero que comanda Napoleón Gómez Urrutia.

Jesús Castro Vázquez, originario de Zacatecas, fue trasladado grave al hospital civil, donde finalmente perdió la vida, el M.P. solo recogió el nombre de los dueños de la cueva, pero no hizo nada, no fueron llamados y tampoco inició investigación alguna. La muerte de Jesús Castro Vázquez se suma a las más de 75 posteriores a Pasta de Conchos. En 2013, 2 de las 4 muertes de mineros en la minería del carbón fueron en cuevas. Esta es la tercera, después de que se prohibieran los pozos, y al igual que estos, las cuevas no representan alternativa viable para la extracción carbonífera, ya que al igual que los pozos carecen de toda medida de seguridad, física, estructural, laboral y legal, violan la ley al ser también clandestinas.

De frente al VIII Memorial del Siniestro en la Mina 8 Unidad Pasta de Conchos demandamos al gobierno de Rubén Moreira se investigue y sancione a los responsables de la muerte de Jesús Castro Vargas y de todos los mineros muertos por la operación ilegal de minas, pozos y cuevas en la región carbonífera, ya que hasta el día de hoy no ha hecho nada para encontrar y sancionar a los culpables de las muertes en minas y pozos y a quienes operan en la clandestinidad, al amparo de “sin denuncia, no hay investigación”, sin embargo atrás de la muerte de mineros, hay quien vende y compra carbón.

“RESCATAR A LOS VIVOS PARA HONRAR A LOS MUERTOS”

Como en los últimos siete años, la Organización Familia Pasta de Conchos, relanzará su Campaña POR UNA CUERDA DE VIDA PARA LOS MINEROS DEL CARBÓN Y SUS FAMILIAS, bajo el lema, RESCATAR A LOS VIVOS PARA HONRAR A LOS MUERTOS, ante el 8º Memorial del siniestro ocurrido en 2006, en la mina 8 Unidad Pasta de Conchos de Minera México de Grupo México, que arrancó la vida de 65 de nuestros seres queridos y que mantiene, luego de 96 meses, los restos de 63 de ellos, sin que podamos darles sepultura conforme al derecho humanitario, se acudirá de nuevo a la Cd. de México, con una numerosa delegación, los días 17, 18 y 19 del próximo mes de febrero.

Para ello, como el año pasado, una delegación de nuestra agrupación (integrada por familiares de Pasta de Conchos, mineros sobrevivientes a siniestros, trabajadores en activo y familias afectadas), impulsará esta Campaña mediante algunas actividades que permitan dar seguimiento ante la PGR, del oficio de Alfonso Navarrete Prida dirigido desde la Secretaría de Trabajo y Previsión Social, al Procurador General de la República sobre “la realización de un nuevo peritaje que diera mayor certidumbre sobre las posibilidades técnicas de realizar la recuperación de los cuerpos sin poner en riesgo la integridad física o la vida de los rescatistas y en su caso, dar continuidad a la averiguación previa correspondiente” (febrero 11, 2013; OS/057/13). Esta nueva movilización, incluirá una rueda de prensa en el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez , un diálogo en la Cámara de Senadores, tanto con Diputadas como Senadores y Diputadas de la LXII Legislatura (ambas actividades se realizarán el martes 18), y sobre todo, la Eucaristía del 8º. Memorial el día miércoles  19, a las puertas de Grupo México, a las 12 horas.

Anunciamos, con gusto, la incorporación a la caravana y actividades de un buen número de huérfanos y huérfanas de los mineros caídos. En aquel momento niños y, niñas, hoy estos jóvenes se están uniendo a la demanda por el Rescate de los restos sus padres y están asumiendo un papel activo en la organización.

¡A una voz, Rescate ya!

Organización Familia Pasta de Conchos,
Centro Pro DH,
Equipo Nacional de Pastoral Laboral,
Centro de Reflexión y Acción Laboral –CEREAL-

CEREAL
CENTRO DE REFLEXIÓN Y ACCIÓN LABORAL
23 años en la Defensa y Promoción de los
Derechos Humanos Laborales.

Proyecto obrero de Fomento Cultural y Educativo A.C.
Privada de Lago San Pedro # 13,
Col. Cinco de Mayo, Del. Miguel Hidalgo,
CP11430, México D.F.
Tel. 01 (55) 52 50 03 28 / 55 45 99 25

Página web: www.fomento.org.mx
Facebook: Centro de Reflexión y Acción Laboral (CEREAL)

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Premio Nacional de Derechos Humanos “Don Sergio Méndez Arceo

Fieles al compromiso de Don Sergio Méndez Arceo con la defensa y promoción de los Derechos Humanos y ante las violaciones flagrantes y sistemáticas de los derechos de los pueblos, de las mujeres, de las minorías e individuos, perpetradas por el Estado mexicano, las organizaciones civiles y luchadores sociales que participamos este año en el Premio Nacional de Derechos Humanos “Don Sergio Méndez Arceo”, pensamos que hoy, más que nunca, es necesario este premio que otorgamos.
El Premio Nacional de Derechos Humanos “Don Sergio Méndez Arceo” se otorga cada año para reconocer, acompañar y promover la solidaridad con las organizaciones, grupos y personas que se han destacado por su valor en la defensa y promoción de una cultura de respeto a los derechos humanos en nuestro país.
Las propuestas de candidatas y candidatos se recibirán a partir de hoy 8 de enero del 2014 y hasta el 21 de febrero del presente año en la sede del comité organizador: Calle Francisco Leyva N°39-A Col. Centro, Cuernavaca, Mor. CP 62000. Solo serán registradas las propuestas que cumplan con todas las bases establecidas en la Convocatoria 2014, misma que se anexa al presente boletín.
El premio contempla dos categorías: Grupal e Individual
El jurado sesionará el 21 marzo de 2014 y los resultados se difundirán el 3 abril a través de la prensa local y nacional.
La ceremonia de premiación se llevará a cabo el 3 de mayo de 2014. Se anunciarán oportunamente el lugar y la hora.
El premio funciona a partir de las candidaturas propuestas por las organizaciones de la sociedad civil, por lo que invitamos a las organizaciones a que inscriban a sus candidatas y candidatos lo antes posible.

Recientes ganadores del Premio:
2012 Grupal: Ciudadanos en Apoyo a los Derechos Humanos (CADHAC)
Individual: Javier Sicilia Zardain
2013 Grupal: Las Patronas
Individual: Estela Ángeles Mondragón

Consulta y descarga la convocatoria del Premio Don Sergio Méndez Arceo 2014

Consulta y descarga el formato para el registro de candidaturas al XXII Premio Nacional de Derechos Humanos “Don Sergio Méndez Arceo”

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Navidad de la Esperanza

Navidad de la Esperanza

Hoy es la navidad de quien está indignado,
hoy es la navidad de quien es reprimido,
hoy es la navidad de quien no es escuchado,
pero hoy sigue siendo la navidad de la ESPERANZA.

¡FELIZ NAVIDAD DE LA ESPERANZA Y UN 2014 DE FORTALEZA!

OBSERVATORIO ECLESIAL

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PRONUNCIAMIENTO EN SOLIDARIDAD CON LAS MADRES CENTROAMERICANAS EN BUSCA DE SUS HIJOS.

PRONUNCIAMIENTO EN SOLIDARIDAD CON LAS

MADRES CENTROAMERICANAS EN BUSCA DE SUS HIJOS. 

      Era extranjero y me acogiste (Mt 25:35)

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Como Iglesias por la Paz expresamos nuestra solidaridad con la novena caravana de Madres Centroamericanas buscando a sus hijas e hijos migrantes desaparecidos. La caravana, que reúne a alrededor de 60 mujeres de Honduras, Nicaragua, El Salvador y Guatemala, realizan el recorrido migrante de sus familiares por Centroamérica, México y hasta EEUU con la esperanza de encontrar a sus hijos y familiares desaparecidos. A lo largo de su travesía hacen un llamado de solidaridad y justicia a la sociedad y al Estado mexicanos ante la desaparición de sus hijos y familiares que salieron en busca del “sueño” norteamericano. Esta caravana, recorrerá zonas consideradas foco rojo, donde los migrantes encaramados en La Bestia son frecuentemente secuestrados, asesinados y extorsionados por el crimen organizado e incluso, por funcionarios de migración y autoridades corruptas. Se trata no sólo de denunciar, sino de posibilitar encuentros, como el que ocurrió el pasado 5 de diciembre en San Luis Potosí, cuando luego de 27 años de no verse, María de los Santos Ávila, originaria de Tegucigalpa, localizó a su hijo José Armando Salgado Ávila. Iglesias por la paz, agrupación donde convergemos iglesias, organizaciones y personas de diferentes confesiones religiosas, nos pronunciamos ante la situación inhumana que están viviendo nuestros hermanos y hermanas centroamericanos que pasan por territorio mexicano. Ellos y ellas, no son delincuentes, son personas trabajadoras que han salido de sus países con la esperanza de tener un mejor nivel de vida para ellos y sus familias, y desde el derecho a migrar nos pronunciamos:

 1.-  Que existan condiciones económicas y sociales para que las personas no sean forzadas a abandonar sus países de origen en busca de mejores oportunidades

2.- Que exista seguridad durante los recorridos que hacen los migrantes para llegar a su destino.

3.- Que se modifiquen radicalmente las políticas migratorias tanto de los países por los que transitan, como de los que los reciben.

 4.- Que se  terminen las complicidades entre autoridades migratorias y el crimen organizado.

 5.- Que los gobiernos  asuman sus responsabilidades en la desaparición de personas migrantes.

Lamentablemente esto aun no está sucediendo, por tanto, como Iglesias por la Paz tenemos el compromiso, como parte de nuestros  principios éticos, políticos y espirituales, de denunciar con firmeza esta  injusticia hoy imperante, y por ello nos solidarizamos y acompañamos las exigencias de la  Caravana de Madres Centroamericanas Buscando a sus Hijos Migrantes Desaparecidos y de todas las organizaciones sociales, albergues, iglesias, y defensores de derechos humanos que serán los anfitriones en las 22 paradas que realizará  la caravana a través de 15 estados mexicanos,  y que han apoyado  con acompañantes especializados en proveer atención y cuidado psicológico, físico, moral y social para beneficio exclusivo de las madres en búsqueda, así como con visas, comedores, hospedaje y demás servicios indispensables.

¡Ningún ser humano es ilegal!

¡Justicia y vida digna para nuestras hermanas y hermanos migrantes!

 

LIBERTAD RELIGIOSA Y NO DISCRIMINACIÓN

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PRONUNCIAMIENTO 

LIBERTAD RELIGIOSA Y NO DISCRIMINACIÓN

Museo de la Memoria y Tolerancia.

13 de nov. de 2013

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El día de hoy, personas de diferentes confesiones religiosas, espiritualidades y no creyentes nos hemos reunido en el Museo de la Memoria y Tolerancia para reflexionar sobre la necesidad de fortalecer en nuestro país la libertad religiosa y no discriminación. Tras un escucharnos mutuamente, dialogar desde diversas perspectivas éticas, filosóficas y religiosas constatamos que:

-       Toda persona, por el sólo hecho de serlo, posee una dignidad inalienable que se manifiesta en una amplia diversidad de identidades, prácticas, formas de pensar, sentir, creer y no creer.

-       Sobre esa dignidad surge libertades fundamentales, entre ellas la religiosa, así como el derecho a la no discriminación por ningún motivo.

-       Todas y todos, y de manera particular las religiones, tienen el deber de salvaguardar estos derechos y trabajar activamente por crear una cultura de tolerancia, diálogo y participación por una sociedad donde quepan todas las diferencias.

-       La defensa de esta dignidad y derechos debe estar en armonía con la dignidad y sacralidad de la naturaleza, la madre tierra a la que pertenecemos y no nos pertenece.

-       El Estado Laico es el garante para la libertad de conciencia, de pensamiento y de creencia. Es la base para la construcción de la paz en la diversidad social. El respeto al Estado Laico es tarea de toda institución gubernamental, religiosas, educativa y social.

En un momento histórico de grandes convulsiones, de alteración profunda de la paz pública y crecimiento del miedo y la intolerancia en nuestro país nos denunciamos toda forma de discriminación y nos pronunciamos por:

-       La defensa irrestricta de los derechos fundamentales de las personas, especialmente de las minorías violentadas por sus prácticas, formas de pensar, creencias o increencias.

-       La consolidación de un Estado de derecho y por políticas públicas que favorezcan la convivencia pacífica entre los diversos y combatan la discriminación, en el marco de un Estado laico.

-       La transformación de las estructuras, normas, ritos y prácticas religiosas que desde nuestras propias confesiones promueven la exclusión y la discriminación, para que se conviertan en ejemplo trabajo común por la equidad, los derechos humanos, la inclusión, la tolerancia y el diálogo.

Y para ver realizados estos anhelos en el corto plazo nos comprometemos con esos desafíos, así como a:

-       Promover la paz, el diálogo, el encuentro entre los diversos a partir de diversas formas que van desde la formación hasta la práctica común de la justicia.

-       Entender y promover la diferencia, más que como un obstáculo,  como una riqueza y oportunidad de ser mejores en lo personal y social; y como un camino de construcción y consolidación de la democracia y una sociedad justa y pacífica.

-       Combatir las raíces ideológicas, religiosas y políticas de la violencia y no-discriminación, evidenciando y denunciando todo poder que con pretensiones hegemónicas niegue, vulnere o destruya la dignidad de las personas, sus comunidades y de la creación.

Deseamos que nuestras diferencias no nos dividan, antes bien nos hermanen, y que muchas más personas e instituciones se sumen a esta importante tarea.

Observatorio Eclesial

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